Leyendas y cuentos populares de bestias, duendes, gigantes, tesoros, damas encantadas, brujas, demonios y muchos otros, constituyen un verdadero tesoro cultural transmitido oralmente de generación en generación durante siglos. Hoy en día, podemos recordarlos y disfrutar de ellos gracias a la transcripción realizada a mediados del siglo XIX por folcloristas de todo el territorio de los Países Catalanes.
(Calella, 1956). Es colaborador en varios periódicos, revistas y radios, y autor de dos blogs. Ha publicado diversas obras, entre las que destacan Seres mitológicos de los Países Catalanes (póster, 1993), Recopilación de...
(Sant Vicenç de Montalt, Maresme, 1991). Estudió Bellas Artes en la Universidad de Barcelona, donde se especializó en el ámbito del dibujo. Más tarde completó su formación estudiando un máster en Animación 3D en la Universidad Pompeu Fabra, lo...
Contrariamente a lo que mucha gente piensa, las rondallas y leyendas no son solamente cuentos infantiles, como se ve en las más de 180 seleccionadas en este libro, de cerca de sesenta recolectores y con ochenta obras de todos los Países Catalanes de autores como Joan Amades o Sara Llorens (Principado), Francesc Martínez o Enric Valor (País Valenciano), Antoni M. Alcover (Mallorca), Francesc Camps (Menorca), Joan Castelló (Pitiüses), Sergi Mas (Andorra), Esteve Caseponce (Cataluña del Norte), Artur Quintana (la Franja y el Carxe) o Eduard Toda (el Alguer).
Son narraciones transmitidas oralmente hasta que los folcloristas, desde mediados del siglo XIX hasta ahora, se dan cuenta del riesgo del olvido y las transcriben y publican, reflejando fielmente las variantes dialectales y con una gran riqueza de vocabulario.
Son historias de bestias, duendes, gigantes, tesoros, encantadas, brujas, demonios, almas en pena, la muerte, el mar, y un capítulo de humor políticamente incorrecto con sexo y escatología, reflejo, en definitiva, de lo que hemos creído y de cómo somos los catalanoparlantes.
Ahora que el uso del catalán decae y empobrece, reivindicamos la variedad y la riqueza con las historias que nuestros antepasados habían escuchado de sus abuelos.